sábado, 9 de octubre de 2010

Recordatorio punzante:

Recordar nudo de estomago en mano, ante decepciones de mujeres y negaciones de las mismas, más bien negaciones; seguro! . Pero no de decepciones por sí mismas, si no por los efectos posoperatorios que estas producen, una terrible baja autoestima que se desarrolla en nuestro coco profundo. Más aun sabiendo que cuanto más piensas mas te duele, lo hacemos, subconsciente traicionero, que si no decirle al cabron. Podemos decir que el fondo del asunto es que escogemos mal a nuestra mujer, y de ahí la negación de esta, o simplemente no escogemos y lanzamos piedras ante muros muy altos, metas inalcanzables para nosotros, o el, o simplemente yo. Pero como escoger la verdadera, pistas, o el miedo ante otra negación y otro duro posoperatorio. Creo que el miedo nos cohíbe, ante esto y otros muchos factores, pero centrándonos en esto, el impulso es una buena referencia para estos casos, no dejar pensar a nuestra mente, actuar por impulsos ante aquello que queremos y que soñamos todas las noches con ello. Pero, si la respuesta es negativa, no duele la retirada, no duele la negación, duele los días siguientes. Pensar que no puedes tener tu trofeo, tu único elemento que sustenta de vida tu cuerpo, eso hace que mueras poco a poco esos días. La pregunta es, ¿merece arriesgarse?. Puedes tener una felicidad plena, o puedes tener un pozo con muchos escalones para ver la luz, la suerte o más bien decisión de ella queda.

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